Dificultades sociales y de comunicación

A muchas personas con trastornos del espectro autista se les dificultan las interacciones sociales.

La naturaleza recíproca de la comunicación e interacción típica suele ser particularmente desafiante.

Los niños con trastornos del espectro autista tal vez no puedan responder a su nombre cuando los llaman, evitan el contacto visual con otras personas y solo interactúan con otros para lograr metas específicas.

Por lo general, los niños con este tipo de trastorno no entienden cómo jugar o relacionarse con otros niños y tal vez prefieran estar solos.

A las personas con trastornos del espectro autista les puede parecer difícil comprender los sentimientos de otras personas o hablar de sus propios sentimientos.

Las personas con trastornos del espectro autista pueden tener capacidades verbales muy diversas desde no hablar nada hasta hablar con fluidez pero de una manera rara e inadecuada.

Algunos niños con trastornos del espectro autista pueden tener retraso en el lenguaje y en las habilidades lingüísticas, pueden repetir frases y dar respuestas que nada tienen que ver con las preguntas.

Además, a las personas con trastornos del espectro autista se les puede dificultar usar y entender las señales no verbales, como gestos, lenguaje corporal o tono de voz.

Por ejemplo, los niños pequeños con trastornos del espectro autista tal vez no entiendan lo que significa decir adiós con la mano.

Las personas con trastornos del espectro autista pueden también hablar con una voz plana, robótica o cantarina acerca de un rango estrecho de temas favoritos, sin importar los intereses de la persona a quien le están hablando.

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